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Un jurado popular declaró culpable a Roberto Daniel Sánchez por el transfemicidio de Azul Semeñenko, la trabajadora estatal y sexual cuyo cuerpo fue encontrado el 14 de octubre de 2025, luego de permanecer 19 días desaparecida.

La decisión se conoció tras la deliberación del jurado, que evaluó las pruebas presentadas durante once jornadas de debate. El veredicto reconoció la responsabilidad penal del acusado por homicidio triplemente agravado: por ensañamiento, por mediar violencia de género y por odio o prejuicio hacia la identidad de género de la víctima.

La resolución coincidió con el pedido de la Fiscalía y la querella, que durante sus alegatos finales sostuvieron que las pruebas permitían reconstruir tanto la agresión como las maniobras posteriores para ocultar el crimen.

Las pruebas que sostuvieron la acusación

Durante el juicio, la Fiscalía, representada por el fiscal jefe Agustín García y la asistente letrada Agustina Jarry, expuso una reconstrucción de los movimientos de Sánchez durante los días en que Azul permaneció desaparecida.

Entre los principales elementos presentados se encontraron las imágenes de las cámaras de seguridad, los registros de circulación de la camioneta Ford Ranger blanca del acusado, las manchas de sangre detectadas en la vivienda y el vehículo, además de las pericias criminalísticas y los testimonios incorporados al debate.

Según la hipótesis de la acusación, las cámaras registraron el ingreso de Azul a la vivienda de Sánchez, ubicada en la calle Copahue al 1100 de Neuquén, durante la madrugada del 25 de septiembre de 2025.

La Fiscalía sostuvo que, posteriormente, el acusado trasladó el cuerpo envuelto en un gazebo y sujeto con cuerdas y alambres hasta un canal de desagüe ubicado en el límite entre Neuquén y Plottier, a unos 16 kilómetros de su domicilio.

El cuerpo fue encontrado el 14 de octubre, cuando un vecino que paseaba a sus perros advirtió un olor nauseabundo y llegó hasta el lugar.

La defensa y los agravantes

En su alegato, el fiscal García rechazó la hipótesis defensiva de una reacción bajo emoción violenta y cuestionó la versión de una agresión mutua. Para la acusación, la continuidad de las actividades del imputado y las maniobras posteriores para ocultar el cuerpo y borrar rastros no eran compatibles con esa explicación.

La Fiscalía y la querella también remarcaron que los elementos reunidos permitían acreditar las tres circunstancias agravantes reconocidas finalmente por el jurado popular.

Con el veredicto de culpabilidad concluyó la etapa del juicio destinada a determinar los hechos y la responsabilidad penal de Sánchez. Ahora resta la instancia judicial en la que se establecerá la pena correspondiente.

Autor: admin