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Leo Messi se despidió de la selección argentina a lo Leo Messi. Como sabe y como se merece: aumentando unos registros que confirman que es el mayor goleador y asistente de una de las selecciones top del fútbol mundial. Marcó un tanto, de penalti, y dio dos asistencias en el triunfo por 3-0 ante Benín. Participó en la fabricación de todos los tantos.

Lo trascendente de la noche en el Monumental era el homenaje de la hinchada, saber homenajear como se merece al futbolista que conquistó a su país, al más trascendente, avalado por más de dos décadas jugando al máximo nivel y convertido en el mayor goleador y asistente de la historia de su selección.

La Scaloneta arropó a su líder, con quien tocó el cielo en 2022. Las heridas del último Mundial, en el que cayeron en la final con la Roja más blaugrana, están cerradas. Y la hinchada argentina, y los propios internacionales, dieron una muestra de madurez en una noche de gusto exquisito en todos los aspectos.

A Argentina le costó entrar en juego en un encuentro con mucha cara de festivo y amistoso, como la ocasión se merecía, y con poca de competitividad. No valía la pena correr riesgos para nadie en el oasis de esta fecha FIFA.

Argentina pisó el acelerador después del descanso. Como consecuencia, llegaron los goles, todos ellos de un gran simbolismo. El 1-0 lo puso Nicolás Otamendi con un buen remate, aprovechando una asistencia de Leo Messi desde el córner. El central de River, que también se despedía de su selección, salió, poco después, ovacionado por su propia afición en el escenario donde juega cada quince días con su club.

Luego, Nico Paz, recibió un pase del '10' y se vistió de Leo Messi para marcar un golazo. Mostró a la hinchada albiceleste que esta Scaloneta tiene futuro. El jugador del Como, con mucha personalidad, se sacó un zurdazo de larga distancia.

Y faltaba el de Leo. Porque una despedida de Messi no podía terminar sin su gol. En partidos de este calibre, que llegue desde el punto de penalti tiene un valor añadido, porque así todo el público tiene la posibilidad de deleitarse. Hubo un toque muy claro sobre Giay, el lateral diestro del Palmeiras. La pena máxima era incuestionable. Y Messi la ejecutó con maestría para delirio de todo el Monumental.

Autor: admin