Refuerzan el monitoreo de los ríos ante posibles crecidas
Autoridades provinciales, municipales y de seguridad analizan los pronósticos y el nivel de los embalses para anticiparse a posibles aumentos de caudal en los ríos Limay, Neuquén y Negro. Desde la AIC llevaron tranquilidad y destacaron la capacidad de regulación de la cuenca.
Autoridades provinciales, municipales y organismos de seguridad reforzaron el monitoreo de los ríos Limay, Neuquén y Negro y comenzaron a preparar un operativo preventivo ante posibles crecidas durante las próximas semanas.
En ese marco, se analizaron los pronósticos meteorológicos vinculados al fenómeno de El Niño, el volumen de los embalses, las erogaciones y los caudales previstos para los próximos 15 días.
El secretario técnico de la Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas (AIC), Horacio Collado, llevó tranquilidad y aseguró en LU5 que los embalses de la cuenca del Neuquén cuentan con capacidad suficiente para regular incluso eventos extraordinarios.
Collado explicó que la AIC dispone de una red de más de 140 estaciones meteorológicas distribuidas en la alta cuenca, que permiten monitorear la acumulación de nieve y analizar la evolución de los pronósticos de tormentas.
Según indicó, la información disponible permitió determinar que la situación de alerta se disipó en la cuenca del Neuquén, aunque se mantiene el seguimiento de otras cuencas de la región.
El rol de los embalses
El funcionario destacó la importancia del sistema conformado por los embalses de Piedra del Águila, El Chocón, Picún Leufú y Los Barreales, que permite amortiguar los picos de caudal y mejorar la capacidad de respuesta ante eventos extraordinarios.
En ese sentido, sostuvo que esta infraestructura permite atenuar los caudales de manera más previsible y reduce considerablemente el riesgo de inconvenientes ante volúmenes elevados de agua.
Evalúan sectores para posibles dragados
Consultado sobre la necesidad de realizar tareas de dragado en el río Neuquén, Collado señaló que se trata de una herramienta habitual dentro del manejo fluvial y adelantó que durante los próximos meses se podrá determinar con mayor precisión cuáles son los sectores que requieren limpieza, rectificación o dragado.
El objetivo es garantizar la capacidad de conducción del río y evitar que los caudales alcancen niveles que puedan comprometer la línea ribereña, particularmente en sectores urbanos.
Los mapas de inundación son entregados a municipios
Respecto de los modelos de inundación, el secretario técnico de la AIC explicó que actualmente esa información es compartida con los municipios y organismos de Defensa Civil, y no difundida de manera general al público.
Según explicó, los mapas tienen un margen de variación que puede alcanzar varios metros y, en zonas urbanas, esa diferencia puede tener consecuencias concretas.
Qué ocurre con el derivador de la Ruta 151
Collado también se refirió al derivador ubicado sobre la Ruta Nacional 151 y aclaró que, si bien la infraestructura continúa existiendo, actualmente no están dadas las condiciones para utilizarla.
Explicó que fue construido hace aproximadamente 120 años, cuando todavía no existían los embalses de Los Barreales y Mari Menuco, que actualmente cumplen una función fundamental en la regulación de los caudales.
En ese contexto, consideró que la capacidad de amortiguación actual ha hecho prácticamente innecesario utilizar el derivador y planteó que debería analizarse si corresponde mantenerlo liberado en lugar de continuar ocupándolo como ocurrió históricamente.
Un escenario favorable de cara al verano
De cara al verano, Collado transmitió un panorama favorable y destacó el estado actual de los embalses.
Afirmó que la cuenca cuenta con capacidad suficiente para afrontar eventuales episodios extraordinarios, incluso ante un escenario asociado a El Niño, que puede generar mayores aportes de precipitaciones.
Según explicó, los embalses se recuperaron de manera significativa y la región llega al próximo ciclo productivo —el período de mayor demanda de agua— con una situación que calificó como “casi ideal”.
Finalmente, marcó una diferencia respecto de otras regiones del país que atraviesan situaciones más complejas por el impacto de las lluvias asociadas al fenómeno climático. En el caso de la cuenca neuquina, sostuvo que la capacidad de almacenamiento y regulación disponible permite mantener un escenario de mayor previsibilidad frente a eventuales crecidas.
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