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El Partido Justicialista (PJ) de Neuquén atraviesa una nueva etapa de tensión interna, con distintos sectores que comienzan a mover sus piezas de cara a las elecciones provinciales y nacionales.

El peronismo neuquino se encuentra actualmente dividido en tres espacios: el oficialismo partidario, que conserva el sello del PJ; el sector referenciado en el diputado provincial Darío Martínez y el diputado nacional Pablo Todero; y el espacio liderado por el exsenador nacional Oscar Parrilli.

La disputa se arrastra desde hace tiempo y se profundizó durante la última elección interna por la conducción partidaria, en la que el sector de Martínez decidió no participar.

La disputa por el sello

Uno de los principales puntos de conflicto es el control del sello del Partido Justicialista. Para que el PJ pueda integrar formalmente un frente electoral se necesitan, según el informe, dos tercios de los votos del Congreso y del Consejo Provincial.

Actualmente, ninguno de los sectores tendría por sí solo esa mayoría, lo que complica la posibilidad de que el PJ participe institucionalmente de un frente electoral.

En paralelo, el sector que conduce actualmente el partido analiza un eventual acompañamiento a la candidatura a la reelección del gobernador Rolando Figueroa. Desde los sectores internos enfrentados, en cambio, cuestionan esa posibilidad y sostienen que la falta de participación del PJ podría terminar beneficiando al oficialismo provincial.

Armados por fuera del PJ

Ante las dificultades para utilizar el sello partidario, el sector de Darío Martínez y Pablo Todero analiza la posibilidad de construir un frente electoral con otra denominación, sin la participación formal del Partido Justicialista.

Ese espacio podría sumar a otras fuerzas políticas, entre ellas el sector referenciado en Raúl Dobrusin, según la información difundida.

Mientras tanto, el sector encabezado por Oscar Parrilli comenzó a fortalecer su estructura territorial y a desarrollar encuentros regionales en distintos puntos de la provincia, con la mirada puesta en el escenario electoral de 2027.

La actividad incluyó una reunión en la zona de la Confluencia, con participación de dirigentes y referentes de distintas localidades, y forma parte de un cronograma de encuentros territoriales que el espacio pretende completar antes de fin de año.

Dos sectores y una definición pendiente

En paralelo, el sector conducido por José Carlos “Turco” Assad, presidente del PJ neuquino, mantiene una postura favorable al diálogo con La Neuquinidad, el espacio político que conduce Figueroa.

De esta manera, el peronismo neuquino llega a una etapa en la que conviven distintas estrategias: un sector que plantea acercamientos al oficialismo provincial, otro que analiza una construcción electoral por fuera del sello del PJ y un espacio que busca fortalecer su estructura territorial antes de definir alianzas.

Con las elecciones de 2027 todavía por delante, la disputa por la conducción partidaria, el uso del sello justicialista y la relación con el gobierno provincial aparecen como los principales ejes de una interna que todavía no encuentra una resolución común.

Autor: admin