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San Patricio igualó 1 a 1 frente a Patagonia en condición de visitante por la fecha 14 del torneo oficial de Lifune y dejó escapar una buena oportunidad para descontarle puntos al líder Alianza. Sin embargo, el punto terminó teniendo valor por el contexto de un encuentro cargado de polémicas, en el que el conjunto de Chañar debió afrontar gran parte del partido con dos jugadores menos y hasta tuvo chances de quedarse con la victoria.

El comienzo fue complicado para el equipo dirigido por Mario Martínez. A los 11 minutos, el árbitro Leandro Gatica sancionó un penal para el local tras una mano dentro del área. Pero una vez más apareció la figura de Mateo González, que se hizo gigante bajo los tres palos y le contuvo el remate a San Román para mantener el cero.

La situación se agravó a los 17 minutos cuando Chaván vio la segunda tarjeta amarilla y dejó a San Patricio con diez jugadores. A pesar de la inferioridad numérica, el Santo mostró carácter, se reorganizó en el campo y logró equilibrar las acciones.

Cuando más le costaba generar peligro, llegó la apertura del marcador. A los 32 minutos, Franco Morales metió una asistencia de gran calidad para Deliso, quien definió con categoría para marcar un verdadero golazo y poner el 1 a 0 para la visita.

Sin embargo, la polémica volvió a aparecer antes del descanso. A los 40 minutos, Deliso fue expulsado con tarjeta roja directa por un supuesto golpe a un defensor local, en una decisión muy discutida que dejó al conjunto chañarense con apenas nueve futbolistas para afrontar todo el complemento.

El segundo tiempo comenzó con otro golpe para San Patricio. A los 7 minutos, Patagonia consiguió la igualdad, con un cabezazo de San Román y parecía encaminarse a aprovechar la ventaja numérica. Pero lejos de resignarse, el Santo volvió a sacar a relucir su espíritu de lucha. Con mucho esfuerzo, orden y algunas buenas asociaciones, logró emparejar el desarrollo del juego e incluso generó situaciones que pudieron darle el triunfo.

A los 30 minutos, el local también sufrió una expulsión tras la roja para San Miguel. Antes, desde el banco visitante, habían sido expulsados el entrenador Mario Martínez y Silva, en otra muestra del clima tenso que rodeó toda la jornada.

Los minutos finales tuvieron oportunidades para ambos equipos, aunque ninguno logró romper la igualdad. El empate deja un sabor amargo para San Patricio, que necesitaba sumar de a tres para acercarse a Alianza, líder del campeonato que este lunes completará su compromiso frente a Maronese.

Más allá del resultado, el encuentro volvió a dejar preocupación por el nivel arbitral. La actuación de Leandro Gatica fue ampliamente cuestionada por varias de sus decisiones, que influyeron en el desarrollo de un partido cargado de tensión.

Lo más lamentable llegó después del pitazo final. Una vez concluido el encuentro se registraron incidentes en la zona de vestuarios, donde ingresó una importante cantidad de personas que no deberían haber estado en ese sector. Estos hechos deben ser repudiados y esclarecidos por las autoridades correspondientes, ya que empañan una jornada deportiva que debería haberse definido únicamente dentro del campo de juego.

Ahora será el propio árbitro Leandro Gatica quien deberá reflejar en su informe todo lo ocurrido para que el Tribunal de Penas de Lifune analice los hechos y determine las eventuales sanciones.