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Durante los primeros cuatro meses del año, la violencia de género en Argentina alcanzó cifras alarmantes: se registraron 90 femicidios y 365 intentos de asesinato contra mujeres en todo el país, configurando un escenario crítico que genera profunda preocupación en organizaciones sociales.

En diálogo con Radio 7, Gladys Aballay, referente de distintos espacios territoriales, alertó que esta escalada de violencia se produce en un contexto de desfinanciamiento y desmantelamiento de políticas públicas destinadas a la protección de las víctimas. “La eliminación por parte del Estado de varios programas de contención y acompañamiento trae sus consecuencias y pone en riesgo la vida de las mujeres; lamentamos muchísimo este número”, expresó.

Las cifras reflejan además el impacto social de estos crímenes: al menos 61 niños, niñas y adolescentes quedaron sin sus madres como consecuencia directa de los femicidios. Otro dato preocupante es que solo el 10% de las víctimas había realizado denuncias previas, lo que deja en evidencia fallas en los mecanismos de prevención y protección.

Asimismo, los informes indican que más del 60% de los agresores pertenecían al círculo cercano de las víctimas, lo que reafirma que el mayor riesgo continúa dentro de entornos de confianza y vínculos íntimos.

Aballay también vinculó el aumento de los casos con el contexto político y discursivo actual. “No hay presupuesto, sino todo lo contrario; hay un discurso de odio y misoginia. Los números no se detienen, es una situación lamentable y la vida de las mujeres está en peligro”, sostuvo.

Frente a este panorama, organizaciones sociales exigen la declaración urgente de la emergencia nacional en violencia de género, con el objetivo de garantizar recursos y fortalecer los dispositivos de asistencia en todo el país. “Pedimos que se declare la emergencia y que se destine presupuesto a los Municipios para fortalecer espacios y programas”, concluyó.

 

Autor: admin