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La preocupación crece en San Patricio del Chañar ante la proliferación de basureros a cielo abierto en distintos puntos de la ciudad. Baldíos, esquinas, veredas y hasta espacios verdes se han convertido en focos de acumulación de residuos, generando malestar entre los vecinos.

“Qué asco y tristeza me da mi ciudad”, expresa uno de los tantos comentarios que circulan en redes sociales, reflejando el sentimiento generalizado de quienes observan cómo la problemática avanza sin respuestas concretas.

Según denuncian, más del 80% de los barrios presenta algún punto de acumulación de basura. Los desechos no se limitan a escombros, sino que incluyen desde muebles viejos, ropa y residuos domiciliarios hasta basura comercial, lo que agrava el impacto ambiental y visual.

El paisaje urbano, cada vez más deteriorado, genera indignación en quienes cumplen con las normas y sacan sus residuos en tiempo y forma. En ese sentido, apuntan directamente a la falta de organización y control por parte del municipio.

“Si tuvieran un calendario claro y organizado —y lo cumplieran— de la recolección de residuos no domiciliarios, los vecinos sabríamos cuándo sacar la basura. Pero si ni siquiera se cumple con eso, es imposible ordenar la situación. Hace meses que por el parque no pasan”, manifestó una vecina de la zona norte, quien además aseguró haber realizado denuncias sin obtener respuesta.

Otro de los reclamos apunta al aumento de tasas sin una mejora en los servicios: “Nos aumentan los impuestos, pero el servicio de limpieza urbana y barrido prácticamente no existe. Vivimos frente a un centro de educación física y en todas las esquinas hay basura. Es el ejemplo que les estamos dando a nuestros hijos”, expresó otra residente.

En la esquina de Cerro Wayle existe un cartel de “Prohibido tirar basura”, pero nadie respeta.  

El pedido es claro: mayor control y sanciones para quienes arrojan residuos en lugares no habilitados. “¿Qué espera la municipalidad para empezar a multar? Basta de dar vueltas, que los inspectores trabajen y el que ensucia, que pague”, concluyó otro vecino.

Mientras tanto, la problemática continúa en crecimiento y se consolida como una de las principales preocupaciones ambientales y sociales de la localidad.

Autor: admin