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Con guitarras al frente, actitud cruda y una identidad bien marcada, Larva cerró su primera gira por la Patagonia argentina dejando una huella sonora en cada ciudad que pisó. La banda oriunda de San Patricio del Chañar se lanzó a la ruta con un objetivo claro: llevar su rock al sur más austral del país. Y lo logró.

El recorrido incluyó presentaciones durante el fin de semana en Ushuaia, Río Grande, Río Gallegos y El Calafate, escenarios donde el frío no fue impedimento para que el público respondiera con calor y pasión. En cada show, Larva desplegó un repertorio cargado de potencia, riffs intensos y letras que conectaron con una audiencia que mantiene vivo el espíritu del rock.

“Fue una gran experiencia llegar a una región donde el rock siempre es bien recibido. Pudimos conocer músicos, gente muy amable y llevar nuestras canciones”, expresaron desde la banda, aún con la adrenalina del viaje latente.

La gira no solo significó kilómetros recorridos, sino también un crecimiento artístico y humano. Para Larva, esta fue su primera experiencia en el sur argentino, un territorio históricamente ligado a la resistencia cultural del rock, donde cada escenario se convierte en una prueba de fuego.

Ahora, con el eco de los amplificadores todavía resonando, la banda ya tiene la mirada puesta en lo que viene. Todas las energías están enfocadas en mitad de año, cuando comenzarán la grabación de un nuevo disco en Capital Federal, apostando a un sonido más consolidado y una propuesta que promete dar que hablar.

Larva volvió del sur con más que anécdotas: volvió con combustible creativo, nuevas conexiones y la certeza de que su rock tiene lugar en cualquier rincón del país. Porque cuando hay actitud, distorsión y verdad, no hay frontera que limite el sonido.

Autor: admin