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La decisión del intendente de Vista Alegre, José Asaad, de avanzar con la autorización de un barrio privado en plena zona productiva desató una fuerte polémica que ya trasciende los límites de la localidad y se instala en el plano provincial. El proyecto, avalado por unanimidad en el Concejo Deliberante, prevé un loteo con salida directa a la Ruta 7 y acceso al Río Neuquén, dos factores que incrementan su atractivo inmobiliario pero también las preocupaciones ambientales.

La decisión del intendente de Vista Alegre, José Asaad, de avanzar con la autorización de un barrio privado en plena zona productiva desató una fuerte polémica.

Entre los principales cuestionamientos aparece el destino de los efluentes cloacales que generará el emprendimiento y el impacto potencial sobre el río y las tierras bajo riego. Productores y vecinos advierten que, sin un sistema de tratamiento claramente definido y controlado, el riesgo de contaminación podría afectar no solo al curso de agua sino también a la actividad agrícola de la zona.

La controversia se profundiza por el contexto político. Hace apenas unos días, durante el aniversario de Vista Alegre, el gobernador Rolando Figueroa y el ministro de Economía fueron enfáticos al sostener que las áreas productivas deben ser respetadas y preservadas. Sin embargo, antes de esos discursos, el Ejecutivo municipal y el Concejo Deliberante ya habían dado luz verde al avance inmobiliario, en una decisión que parece ir a contramano de la línea fijada desde la Casa de Gobierno.

El caso expone, además, un posible quiebre interno dentro del propio espacio político que gobierna la provincia. Figueroa había sido categórico semanas atrás al afirmar que “no se va a tocar una hectárea productiva más”. Lo ocurrido en Vista Alegre, al menos en los hechos, contradice esa definición y abre interrogantes sobre el grado de alineamiento entre el gobierno provincial y algunos intendentes.

La situación resulta aún más llamativa si se observa la trayectoria política de José Asaad. Hasta no hace mucho tiempo, el jefe comunal era reconocido como uno de los referentes más firmes en la defensa de los productores locales. Chacarero, peronista ortodoxo e hijo de un histórico dirigente del Partido Justicialista neuquino, fue vicepresidente de PACVA, la agrupación de chacareros de Centenario y Vista Alegre que durante años resistió el avance del negocio inmobiliario sobre las tierras bajo riego.

Hoy, con el aval municipal a un emprendimiento privado de estas características, esa historia parece entrar en contradicción con el presente. La expansión inmobiliaria vuelve a ganar terreno y deja abiertas preguntas de fondo: ¿qué modelo de desarrollo se impulsa para Vista Alegre?, ¿cómo se garantizará el cuidado ambiental?, ¿y qué grado de coherencia existe entre el discurso público y las decisiones políticas concretas? Interrogantes que, por ahora, siguen sin respuestas claras y alimentan una polémica que promete escalar.

Autor: admin